Se estima que la Internet Profunda es 500 veces mayor que la Internet Superficial, siendo el 95% de esta información públicamente accesible.
Cuando se ingresa a un buscador y se realiza una consulta, el buscador no recorre la totalidad de Internet en busca de las posibles respuestas, si no que busca en su propia base de datos, que ha sido generada e indizada previamente. Se utiliza el término "Araña Web" o robots inteligentes que van haciendo búsquedas por enlaces de hipertexto de página en página, registrando la información allí disponible.







